

*El poeta, escritor y académico universitario Rogelio Guedea y el poeta español Luis García Montero, doctor Honoris Causa por la UdeC, reflexionaron sobre la vigencia, el lenguaje y la dimensión humana de la obra de Jaime Sabines
La Universidad de Colima se sumó al homenaje nacional por el centenario del nacimiento de Jaime Sabines, realizado en el Salón Legisladores del Palacio Legislativo de San Lázaro, donde tuvo lugar el Encuentro de Poetas: 100 años de Jaime Sabines, organizado por la Cámara de Diputados en colaboración con el Instituto Cervantes, el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas y otras instituciones.
En representación del rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño acudió Carlos Ramírez Vuelvas, coordinador general de Extensión.
Uno de los momentos centrales fue el diálogo intergeneracional, donde participó el poeta, narrador y académico de la Universidad de Colima, Rogelio Guedea, junto a Olivia Oropeza, Maricela Guerrero y José Natarén. En su intervención, Guedea compartió una evocación personal de su primer acercamiento a la obra de Sabines, al recordar cómo, siendo adolescente, encontró una antología del poeta chiapaneco que marcaría su vocación literaria.
“Cuando empecé a leer los primeros poemas de Sabines, del libro Horal, sentí una necesidad inmediata de escribir, de sentir intensamente. Vi la vida de una manera distinta”, expresó. Añadió que, en ese momento, descubrió una poesía que le hablaba “de forma sencilla y humana” de temas fundamentales como el amor, la muerte, la soledad y el tiempo.
A partir de esa experiencia, explicó, comprendió que la aparente sencillez del lenguaje sabiniano es resultado de un trabajo profundo de estilo, y que en esa claridad radica su fuerza: “Lo fácil no se escribe fácilmente; detrás de esa aparente sencillez hay un trabajo acucioso”.
Guedea destacó además que Sabines logró encontrar lo más difícil en poesía: una voz propia, reconocible desde sus primeros versos, y subrayó su cercanía con el lector común: “No hay en su obra la pretensión de parecer un gran poeta, sino la voluntad de ser un ser humano hablándole a otro sobre las cosas profundas de la vida”.
En ese sentido, afirmó que la poesía debe mantener su capacidad de conmover: “La poesía debe estremecer el corazón humano y hacerlo latir de otra manera, y eso es lo que logra Jaime Sabines con su obra”.
Durante su participación, también retomó una de las imágenes más representativas del autor. Sabines, dijo, “se identificaba con esa clase de poetas que se tropiezan con una piedra y dicen ‘pinche piedra’”, en alusión a su lenguaje directo, coloquial y profundamente humano.
El encuentro incluyó también una mesa magistral en la que participó el poeta español Luis García Montero, director del Instituto Cervantes y doctor honoris causa por la Universidad de Colima, junto al gran poeta Marco Antonio Campos, Silvia Tomasa Rivera y otro gran poeta chiapaneco, Efraín Bartolomé.
En su intervención, García Montero ofreció una reflexión amplia sobre el lugar de la poesía en el mundo contemporáneo y su vínculo con las humanidades. Subrayó que, si bien la ciencia y la tecnología ocupan hoy un lugar central, no puede relegarse el papel de la poesía: “No puede descuidarse la poesía como corazón de las humanidades. Si queremos que la ciencia y la técnica trabajen para el ser humano, es necesario que vayan de la mano de las humanidades; de lo contrario, podrían servir para explotarlo o manipularlo”.
Asimismo, destacó el significado simbólico de realizar este homenaje en México y en el Palacio Legislativo: “Hacer un homenaje a la poesía en México significa hacerlo en el país con mayor número de hablantes de español, pero también en un país que dialoga con sus lenguas originarias y respeta la diversidad”.
El poeta español también resaltó la figura de Sabines como un autor que logró acercar la poesía a la vida cotidiana: “Acercar la poesía a la gente es seguir el camino que él abrió. La cultura no puede ser un espacio cerrado ni alejarse de la vida; cuando lo hace, pierde su sentido”.
Además, recordó una de las ideas centrales del poeta chiapaneco, a quien definió como un “poeta peatón”, alguien que se asumía como parte de la vida cotidiana: padre, trabajador, ciudadano, capaz de encontrar en lo cotidiano la materia de la poesía.
El programa contempló tres momentos: un diálogo intergeneracional entre jóvenes poetas, una mesa magistral con autores consolidados y, finalmente, un acto solemne de homenaje al autor de Los amorosos, seguido de una conferencia a cargo del poeta Mario Bojórquez.

Total de Visitas 229284834
A partir del Lunes 11 de Abril de 2011
Desarrollada por HMH Sistemas
Template by OS Templates