

BROTE
POR: Raúl Merced Lares
HASTA ahora se tiene contenido o controlado el brote de sarampión que se registró este año en la entidad, con el que suman 59 casos al 12 de febrero, lo que coloca a Colima en el séptimo sitio a nivel nacional y segundo en tasa de incidencia, debido al reducido número de habitantes que tiene nuestra entidad. De acuerdo a la Secretaría de Salud estatal, al momento se tiene una cobertura de esta vacuna del 90 %, pero se ocupa llegar al 95 % para lograr la protección comunitaria, principalmente del grupo de niñas y niños, que son los más afectados por esta contagiosa enfermedad. De acuerdo al reporte diario que da la Secretaría de Salud federal, el grupo de edad con el mayor número de casos en el país es de 1 a 4 años, seguido del grupo de 5 a 9 años y el de 25 a 29 años, por lo que es importante llevar a los pequeños de uno a 9 años a vacunar o acudir a quienes rondan entre los 13 y 49 años de edad, pues la gente de 50 años y más estamos protegidos porque nos vacunamos en su momento (allá por los 70s o en la epidemia de 1990) o adquirimos inmunidad al tener contacto con pacientes de esos tiempos.
TAMBIÉN es importante que la población en riesgo de esta enfermedad adopte las medidas de prevención que son casi las mismas que se tomaron para el Covid-19; es decir, lavado frecuente de manos, cubrir la boca con el ángulo interno del codo al toser o estornudar, mantenerse en aislamiento en caso de contraer la enfermedad y usar cubrebocas si la persona está enferma o si tiene contacto con alguien sospechoso de este padecimiento. Y hay que procurar hacerlo porque estamos ante un virus más contagioso que el de Covid-19 u otra enfermedad, de ahí que una sola persona enferma puede contagiar fácilmente a decenas de personas. Más vale cuidarse así.
NOS parece que los puntos que todos los partidos y los ciudadanos estarían de acuerdo respecto a la cercana reforma electoral es que se garantizara la representación de las minorías, pero con algunas modificaciones en cuanto a los requisitos o al método de elección para que no sigan llegando parásitos al Congreso de la Unión, y se apruebe la reducción de gastos en los comicios, incluidos partidos políticos, tal como lo propone la presidenta Claudia Sheinbaum, quien insiste en la necesidad de reducir el gasto electoral, tanto de los partidos políticos como del INE y de los organismos públicos locales electorales, al recordar que las elecciones en México se encuentran entre las más costosas del mundo. Lo que sí es una vergüenza es que el PT y el Pvem hayan sacado las uñas para defender sus privilegios que disfrutan sin ganárselos por los cargos de representación proporcional o plurinominales, demandando que estos cargos se sigan otorgando como hasta ahora se hace. Para ello, vienen chantajeando al grupo mayoritario para que no les quiten esos cargos que les regalan en cada elección sólo para votar a favor todas las iniciativas que presenta Morena en el Congreso.
CADA vez se hace más necesario implementar acciones, campañas y programas en favor de la salud mental, tal como se viene haciendo en la Secretaría de Salud y otras entidades públicas. Para nadie es un secreto que los trastornos mentales han aumentado (ansiedad y depresión, sobre todo), debido primero al estrés y a los problemas personales, luego a la pandemia que nos tuvo que aislar y estar alejados de la reunión o la convivencia social. El problema es que mucha gente no acepta o no se quiere convencer de que tiene un problema de salud mental o lo quiere mantener casi en secreto, de ahí que por vergüenza o pena no acude a recibir ayuda. Sin embargo, es importante ir a recibir ayuda para controlar el problema que traigan, pues se puede complicar y limitar aún más la capacidad de trabajar, interactuar o convivir con los demás. Si el problema es económico, hay la opción en la Secretaría de Salud de que sean atendidos de manera gratuita, ya sea en los centros de salud urbanos en donde se tiene el servicio de Psicología o en los centros comunitarios de Salud Mental y Adicciones de Colima, Manzanillo y Tecomán.
POR cierto, el Congreso del Estado analiza una iniciativa que representa un cambio de fondo en la política pública de salud: la Ley de Salud Mental y Adicciones para el Estado de Colima, con la que se busca dejar atrás el enfoque punitivo y hospitalario para transitar hacia un modelo comunitario, preventivo y basado en derechos humanos. La propuesta, presentada por diputadas y diputados de Morena y el Partido del Trabajo (PT), plantea derogar la actual Ley para la Prevención, Tratamiento y Control de las Adicciones para integrar en un solo marco normativo la atención a la salud mental y el consumo problemático de sustancias, reconociéndolos como un derecho humano y no sólo como un asunto clínico o de control social. Entre los cambios más relevantes se encuentra la prioridad a la atención ambulatoria y comunitaria, limitando el internamiento a casos excepcionales, de corta duración y bajo supervisión judicial. Es decir, la atención de la salud mental dará un giro y será llevada a las comunidades, colonias y demás lugares del estado, y en los casos que sea necesario una atención más personalizada, ésta se hará sin necesidad de acudir seguido a dichos centros.
ES increíble que a pesar de reconocerse desde hace muchos años el gran daño que causan los productos tóxicos en el campo no sólo a las personas y al medio ambiente, las autoridades y representantes populares hagan muy poco por frenar esta situación que debiera preocupar a todos. Lo decimos porque a pesar de que hay una persistente muerte masiva de abejas en la zona costera de Colima debido a esos productos con veneno para la fauna, se han hecho pocas cosas para disminuir esta mortandad que, según vuelven a denunciar los apicultores, amenaza no sólo a la apicultura, sino también a la producción agrícola y al equilibrio de los ecosistemas. ¿Cuándo entenderán los que están en el poder que las abejas no es sólo un tema para que los apicultores sigan produciendo miel y obteniendo ganancias por su labor? También se trata de nuestras propias vidas y del equilibrio ecológico. ¿O no diputado Alfredo Álvarez? ¿De qué sirve que presuma que protege las abejas al lograr que se tipifique como delito la mortandad por uso de plaguicidas peligrosos si esta mortandad continúa impunemente, sin que se proceda contra los que envenenan el ambiente o se promuevan medidas que disminuyan de manera importante esa toxicidad en los productos? Haga valer o respetar la ley, o al menos haga el intento.
Total de Visitas 212336266
A partir del Lunes 11 de Abril de 2011
Desarrollada por HMH Sistemas
Template by OS Templates