

*Falta de medicamentos y materiales de curación, afectan la calidad de los servicios de salud que se brindan a los ciudadanos de Colima *Infraestructura de Salud dañada por falta de mantenimiento *Las carencias fueron tan graves que se tuvieron que tirar unidades de sangre *Se han destruido instituciones como el Seguro Médico Popular, y se han creado otras que no han funcionado como el INSABI *Se han afectado al ISSSTE y al IMSS, generando desabastos y poca atención a los trabajadores del IMSS *Se han lesionado los derechos de los trabajadores de la Salud y se ha beneficiado a médicos cubanos
Al realizar un recuento de las acciones que en materia de Salud se han realizado en el primer año de gobierno de Indira Vizcaíno Silva, se puede afirmar que las políticas implementadas no han sido las correctas y la apuesta que viene haciendo el Gobierno de Colima, es solamente administrar y tratar de llevarse los reflectores con las acciones que hace el Gobierno Federal, con la promoción del IMSS Bienestar
Al replicar las acciones que desarrolla el gobierno federal, al continuar con los errores y desaciertos de los 3 años anteriores del gobierno de la República.
El Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional, reconoce el gran esfuerzo que hacen los trabajadores de la Salud, al enfrentar el problema de falta de medicinas, material de curación, equipos, y la mala administración tanto de los servicios estatales como los problemas endémicos que ya tienen el ISSSTE y el IMSS.
Reconocemos el esfuerzo que desarrollan mujeres, hombres, médicas, médicos, enfermeras, enfermeros, laboratoristas, personal administrativo y de servicios, en este importante sector, donde las carencias están a la vista de todos.
La falta de medicinas, material de curación, material de laboratorio, e instrumental médico y las pésimas decisiones de las políticas públicas en materia de salud, han ocasionado el resquebrajamiento del sistema de Salud; desmantelaron y borraron de un plumazo el Seguro Médico Popular, que daba servicio a millones de mexicanas y mexicanos, que de la noche a la mañana dejaron de recibir la atención.
Eso propició que gran parte de la población tuvo que recurrir a la medicina privada, pagando consultas y medicamentos, lo cual hace muy grave el deterioro de la economía familiar.
Vimos la creación de la entelequia denominada INSABI, un modelo que durante sus efímeros tres años de existencia centralizó la administración, el control y la operación de los hospitales, centros de salud en los estados de la República, provocando con ello una crisis en la atención médica de los derechohabientes, pasando de niveles de 98 por ciento de abastecimiento médico, insumos y medicamentos en el Seguro Popular, a un 30 por ciento con el INSABI.
A nivel estatal las cosas no son mejores, al contrario, los hospitales regionales y generales de Colima, Tecomán y Manzanillo y los Centros de Salud, están en pésimas condiciones, no cuentan con material de laboratorio, material de quirófano, falta de insumos, medicinas y materiales básicos, inclusive se tuvieron que suspender operaciones quirúrgicas por falta de guantes. Esas negligencias provocaron que hubiera fallecimiento de personas por falta de medicamentos.
Las carencias han sido tan graves, que incluso en el centro de transfusión sanguínea (banco de sangre) de la secretaría de salud, tuvieron que tirar 50 unidades de sangre porque se caducaron, así como 300 bolsas de ese líquido porque no se pudieron analizar, todo ello por no contar con reactivos para realizar pruebas.
Son tan graves los cuestionamientos que los trabajadores y personal médico, residentes, internistas y personal que tiene la necesidad de laborar incluyendo el de cocina, han señalado que ha habido días que para elaborar la comida tuvieron que ingeniárselas para que con un kilo de carne ajustara para dar de comer a 30 personas, y lo peor es que no había agua, ni sillas de ruedas para atender a quienes lo necesitaban.
Ante la incapacidad manifiesta para atender la Salud en el Estado, la mandataria colimense tuvo que pedir ser rescatada por el Gobierno Federal, quien le está apostando a que sea el Instituto Mexicano del Seguro Social, quien se haga cargo a través del IMSS Bienestar, se ha comenzado a otorgar los servicios de salud, brindando atención médica a la población sin seguridad social.
Para atender este nuevo modelo se realizó la contratación de personal pretendiendo dar certeza y seguridad a las y los trabajadores, pues hay quienes durante años solo han recibido contratos eventuales, sin embargo, muchos de ellos no fueron incluidos se les dio prioridad a personas de nuevo ingreso, según lo hicieron público los propios afectados y el propio Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud.
Hay que señalar que por seguir las instrucciones del gobierno federal, se tuvo que aceptar la llegada a Colima de 57 médicos cubanos que vinieron a ocupar espacios que pudieran ser para profesionistas colimenses, que si no habían acudido a solicitar esas plazas, era por los bajos salarios que se les pagan, pues mientras un médico general recibe en promedio 11 mil pesos, y un especialista 13 mil pesos quincenales, los médicos cubanos que llegaron al estado, por tres meses de sueldo están cobrando en promedio 437 mil pesos.
Colima se encuentra ante una de las etapas más críticas y desastrosas de la historia para el sector salud.
Vemos centros de salud en condiciones paupérrimas, algunos de ellos con graves daños a consecuencia del sismo del 19 de septiembre, pero principalmente por la falta de mantenimiento de la Secretaría de Salud, todo ello pareciera ser que principalmente es por la incapacidad y el nulo perfil de muchos funcionarios.
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A partir del Lunes 11 de Abril de 2011
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