

CONSTRUYENDO UNA CULTURA DE PAZ
POR: César Barrera Vázquez
Colima atraviesa por uno de los momentos más álgidos en violencia delincuencial de su historia. A la fecha, ya van más de 380 ejecuciones en lo que va del año, el cual se perfila a ser el más violento del que se tiene registro, de continuar la tendencia estadística en asesinatos. Esos son los hechos.
También es un hecho que las autoridades de los tres niveles de gobierno no han podido frenar esta ola de asesinatos y ejecuciones, no obstante, el notorio incremento de elementos de las fuerzas armadas, guardia nacional, la marina y policías, tanto del estado como del municipio, que patrullan las calles.
Lo que prevalece, lamentablemente, es la impunidad: lo fácil que resulta quitarle la vida a una persona y no sufrir las consecuencias de tan deleznable acción. Matar parece sencillo, rutinario, sistemático, casi como un acto cotidiano.
Ciertamente, se han vinculado a personas sospechosas de participar o materializar un asesinato. Pero son los menos, lo que casi no suena por el fragor y estrépito de las balas en las calles. ¿Qué podemos hacer las y los ciudadanos ante esto? ¿Confiar en nuestras autoridades? ¿Acostumbrarnos al horror?
Me resulta difícil escribir esta columna. Sinceramente, me da miedo. Pero creo que también es importante alzar la voz, tratar de reflexionar lo que está pasando y opinar, sugerir, participar y ser parte activa de la solución. Criticar con fundamento que es la finalidad de una columna periodística.
Pero, ¿cómo vencer el miedo? ¿Cómo salir tranquilo a la calle sin la angustia de ser víctima colateral o que tu familia pueda ser herida letalmente por una bala perdida? ¿Qué repercusiones tendrá en la economía, en nuestra salud mental, esta incertidumbre, este salvajismo y violencia?
¿Cuántas más muertes se necesitan para demostrar que la estrategia no funciona? Pareciera que viajamos en piloto automático y que nos aproximamos al abismo, sin cambiar el rumbo, pese a las señalas de que el camino es cada vez más escabroso e intransitable: estamos con la misma estrategia que durante el gobierno de Calderón y Peña, sexenios en que la violencia aumentó hasta llegar a los niveles históricos de violencia.
En los números, los abrazos y no balazos, así como la militarización de la seguridad pública, no funciona, no hay resultados, no ha bajado ni disminuido la violencia en estos últimos cuatro años. Al contrario, sigue creciendo y cada vez está peor.
Por eso, ¿no es momento de analizar un cambio de estrategia, de escuchar a los expertos, de ver qué está funcionando en otras partes y replicarlo? Quisiera ver, sinceramente, a la gobernadora Indira encabezando estos trabajos, pero percibo cierta inercia y supeditación a lo que hace el gobierno de López Obrador.
Tampoco veo a los gobiernos municipales arrebatando ese liderazgo, que le corresponde a la gobernadora, para hacer un cambio en la estrategia de seguridad, el cual, para ser efectivo, tendría que hacerse a nivel estatal o nacional. Pero no se ve esta voluntad. ¿Qué hacer, entonces?
Creo que la disyuntiva está entre no hacer nada, encerrarnos en nuestras casas, no salir y ser prisioneros de la violencia o, por otro lado, contribuir a generar una cultura de paz, participar en aquellos eventos que buscan romper este miedo y propiciar una convivencia armónica.
El gobierno de Indira ha impulsado eventos culturales y recientemente reactivó la música de orquesta de la banda sinfónica del estado en el kiosco del jardín Libertad. Ahí también se realiza cada jueves un evento musical por parte del ayuntamiento de Colima.
Pareciera poco, pero son eventos que rompen con esta sensación de incertidumbre, de miedo. También, por lo menos, me lo he propuesto a mí mismo, ser más amable y empático con las personas. Ponerme en su lugar y ser tolerante. Que no sea yo un generador o replicador de violencia.
Reitero, parece poco, insignificante ante esta violenta ola de asesinatos que padecemos, pero es algo que yo puedo hacer, que depende de mí, y sí, también no desistir y seguir exigiendo a nuestras autoridades, de los tres niveles de gobierno, resultados en materia de seguridad.
Que se vean los movimientos sociales, las protestas pacíficas, todas estas acciones colectivas que repercuten en mejorar y perfeccionar las políticas públicas. A los gobiernos, ya sean los municipales o el estado, les hace bien tener esta articulación con la sociedad, tan necesaria para mantener los pies en la realidad y no perder el piso.
DOS PUNTOS
Este fin de semana se realizarán una serie de actividades artísticas y culturales, como parte del festival “Vive Colima en familia”, organizado por el ayuntamiento de Colima que encabeza Margarita Moreno. También se realizará una carrera de 2.5, 5 y 10 kilómetros. Se trata de construir una cultura de la paz, y estos espacios pueden ser idóneos para romper con esta atmósfera de miedo e incertidumbre.
Total de Visitas 221413529
A partir del Lunes 11 de Abril de 2011
Desarrollada por HMH Sistemas
Template by OS Templates